Libertad religiosa, de cultos y de conciencia

El Plan Nacional de Desarrollo lo estableció como política pública para todo el país:

El respeto por las libertades fundamentales, y muy especialmente la Libertad Religiosa, de Cultos y de Conciencia, es un tema que tradicionalmente ha preocupado a quienes pertenecen a cualquier credo y por el cual no se ha trabajado decididamente. Un ejemplo de violación a este derecho fundamental, se ve en las instituciones educativas de Medellín, donde la clase de religión está basada en la doctrina católica, y los alumnos que expresen una creencia distinta, se ven sometidos al rechazo por parte de los educadores, y en otros casos, cuando el profesor no es tan radical, los alumnos son enviados a la biblioteca escolar mientras termina la clase de religión en su aula de clases.

Religión, racismo y desplazamiento:

En el más reciente informe anual de la Oficina de las Naciones Unidas para el tema de los Refugiados –Acnur- muestra que para el 2014, alrededor de 60 millones de personas en el mundo, fueron víctimas de desplazamiento forzado, siendo la principal causa sus creencias religiosas. Y durante los últimos 4 años la cifra aumentó debido a las guerras en Siria, Irak y Yemen, en medio oriente y Nigeria, el Congo y Sudán del Sur. Estas son muestras claras que la libertad religiosa en el mundo sigue siendo un tema que clama por la atención internacional.

En Colombia, una trascendental decisión, aprobada el pasado mes de mayo, fue la inclusión por primera vez, de la libertad religiosa, de cultos y conciencia, como política pública en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo (PND), lo que significa la promoción y defensa de este derecho fundamental, consagrado en los artículos 18 y 19 de la Constitución Nacional.

El Artículo 244 del Plan Nacional de Desarrollo ordena:

“El Ministerio del Interior, en coordinación con las entidades competentes, emprenderá acciones que promuevan el reconocimiento de las formas asociativas de la sociedad civil, basadas en los principios de libertad religiosa, de cultos y conciencia. El Gobierno Nacional formulará y actualizará la política pública en la materia, con la participación de las entidades religiosas, garantizando la libertad e igualdad religiosa en términos de equidad y reconociendo su aporte al bien común en lo local, regional y nacional”.

 

Significa también que todos los grupos y entidades religiosas podrán trabajar en el proceso de posconflicto que sobrevenga a una posible firma de la paz, tema en el que varias de ellas tienen ya programas y estructuras definidas, sobre todo en lo que atañe a la reconciliación, con lo que se da un paso importante en la construcción y refuerzo de una cultura de paz.

Esta iniciativa fue un compromiso del Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, y se gestó en la Oficina de Asuntos Religiosos del Ministerio, con la colaboración de líderes de varias confesiones, iglesias y comunidades religiosas, además del apoyo del Partido Liberal y el Movimiento político MIRA, en la Cámara de Representantes

“Cada Institución Educativa, cada dependencia del Gobierno, cada organización religiosa, debe trabajar para que cada ser humano sea más consciente del valor de la diversidad religiosa, de la multiculturalidad, de la igualdad étnica. Si en las bases de la sociedad existen raíces sólidas en ese sentido, la construcción de la paz será un resultado natural y, lo más importante, una práctica colectiva y cotidiana”. Carlos Alberto Baena.

cultosreligioso1
Los Testigos de Jehová tienen su método de evangelización