LA MILITARIZACIÓN NO ES UNA OPCIÓN

LA MILITARIZACIÓN NO ES UNA OPCIÓN

Medellín históricamente ha sido una ciudad violenta, siendo los barrios populares y los jóvenes las principales víctimas. Digo sus principales víctimas, ya que de entrada son los protagonistas por excelencia de esta situación, si bien desde los medios masivos de comunicación se catalogan a dichas comunidades como los agentes de la delincuencia, el robo, el asesinato, son quienes ponen la sangre que baña los callejones y las esquinas de esta Medellín asesina.

Desde la misma creación de los llamados barrios de invasión, la principal atención recibida por la institucionalidad ha sido la que se encuentra sobre las botas de guerra y los fusiles bendecidos en los cuarteles por sus capellanes. Cada año la cifra de homicidios en la ciudad y en cada comuna se convierte en un verdadero show mediático, invitando a expertos y autoridades a que nos cuenten de sus importantes y exitosas estrategias con las cuales han disminuido las cifras, pues en últimas solo eso son los miles de jóvenes que mueren en estas calles.

El año pasado, según las cifras (menos de 13.000 asesinatos) ha sido histórico, desde 1984 no se registraban datos parecidos. Una de las estrategias resaltadas fue “la mayor presencia policial en calles y carreteras, con 70.000 uniformados en labores de registro y control.” Vemos, pues, que la militarización es la fórmula preferida para atacar las muertes violentas, algo totalmente contradictorio y que cuestiona la voluntad de acabar con la guerra, al parecer están muy conformes con 13.000 asesinatos en la ciudad.

Otra forma, aún más evidente de cómo vivimos la militarización es el control paramilitar en el cual nos encontramos. La implementación del paramilitarismo es considerada por muchos, y en eso estamos de acuerdo, como la degradación del conflicto político y armado que vive Colombia hace ya 50 años. Degradación que no solo la entendemos con la injerencia del narcotráfico, también ha sido la implementación de la guerra sucia, reflejada en los bombardeos, las fumigaciones, las masacres, el asesinato de líderes populares. La degradación del conflicto fue la creación de un nuevo ejército, lo cual ha salido más costoso y degradante que buscar soluciones políticas.

 

Tomado de: http://www.eltiempo.com/politica/justicia/cayo-cifra-de-homicidios-en-colombia/15050055

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