Infraestructura

Infraestructura

La formación espontánea, no planificada de los barrios que conforman la Comuna Nº 1 tiene fiel reflejo en la malla vial desordenada y conflictiva. Se observan entonces calles laberínticas sin una clara continuidad donde las aceras son un fenómeno accidental, casi inexistente, que cuando se posee se convierte en un espacio de transición entre la vía y la vivienda con un carácter más privado que público, caracterizándose por la discontinuidad, por la diversidad de alturas y de materiales, construidas sólo por tramos y como producto del empeño particular e individual y no de la acción comunitaria o de entidades municipales.

A nivel comunal existen, en dirección norte-sur, sólo tres ejes viales que atraviesan esta unidad territorial: la carrera 39 ó antigua vía a Guarne, la carrera 42B y la carrera 46. Esto es debido, además de la urbanización no planificada, a la cantidad de barreras topográficas, en especial los cauces de quebradas, que interrumpen la continuidad de la mayoría de las carreras; estas vías son sinuosas, con una estrecha sección, con un alto flujo vehicular.

En dirección oriente-occidente posee calles cuya característica general es su alta pendiente (alrededor de 12% al 30%), su estrecha sección vial y en un alto porcentaje sólo poseen flujo peatonal sin una jerarquización, que producen problemas de accesibilidad, abastecimiento y orientación.

Un cambio importante que esta afectando positivamente a la comuna Nº 1, es la creación de la línea K (comúnmente llamada metrocable) del Metro de Medellín, el cual se caracteriza por ser un sistema de “cable aéreo”, con 90 cabinas tiradas por cable y tres estaciones. Surgió con el propósito de mejorar las condiciones de movilidad de los habitantes e indirectamente se convirtió en un detonante para el desarrollo urbano. Actualmente se están mejorando las vías y creando nuevo espacio publico de gran calidad.